El día de mi llegada a Fuerteventura estaba muy ilusionada, por fin tenía vacaciones y las iba a disfrutar de la mejor manera posible, es decir, en la playa sin hacer absolutamente nada. Las playas de esta isla me encantaron, ¿ para qué ir al Caribe teniendo las mejores playas tan cerca?
Me alojé en uno de los formidables hoteles de cinco estrellas - una es rica y se lo puede permitir ;-)
Mi habitación tenía vistas al mar y a la piscina. Me encanta la tranquilidad de las calles y pasear viendo las pequeñas tiendas dirigidas a los turistas.